La Quiropodología, también llamada quiropodia es el tratamiento por el cual y mediante diversas técnicas manuales conseguimos solucionar las alteraciones negativas que nuestros pies van adquiriendo con el tiempo.

Así, el podólogo es capaz de mejorar la salud de nuestros pies en una sesión centrada en el corte y fresado de las uñas y en la eliminación de diversas queratopatías (durezas) que nuestro pie pueda presentar tanto en los dedos como en la planta de nuestros pies.

Aún cuando nuestros pies no presenten ninguna patología aparente o que no padescan de ningún dolor, es recomendable acudir al podólogo por lo menos una vez al año, para realizar una revisión de nuestros pies y poder diagnosticar así afecciones que podríamos sufrir y podre pesquizarlas a tiempo y evitar que estas se desarrollen y lleguen a presentar una sintomatología dolorosa.

Las quiropodias no suelen ser dolorosas, y si lo fuesen, el podólogo posee los medios y el conocimiento para disminuir el dolor en zonas más sensibles o doloridas. En ellas el podólogo puede valorar posibles infecciones tanto en las uñas como en los pies, tales como onicomicosis/dermatomicosis (hongos en las uñas o en la piel). Además de todo esto, su podólogo le explicará todo lo necesario para un correcto cuidado de sus pies incluyendo la higiene y la hidratación diaria que deberá realizar para mantenerlos en perfecto estado.

Todos los tratamientos se realizan bajo la máxima garantía de esterilización que proporcionan las consultas de podología tras minuciosos controles sanitarios.