Las alteraciones producidas en las extremidades inferiores a causa de enfermedades de base, como la diabetes y la hipertensión, entre otras, hace necesario evaluar el pie de estos pacientes de forma constante y acusiosa. Estas pesquizas nos alertan y dan la información necesaria cuando debemos derivar al paciente a un especialista, evitando a tiempo complicaciones que pueden poner en riesgo la integridad de este organo y la integridad del paciente.

 

Para ello, es necesario estar constantemente evaluándolos mediante sencillos exámenes que descarten alguna complicación que puedan afectar la circulación de la EEII. También se investigará la presencia de alteraciones de la sensibilidad táctil, vibratoria, etc.. Con respecto al examen físico, como primera medida realizar una observación minuciosa de la piel y faneras, coloración, temperatura, sequedad, hiperqueratosis, crecimiento de las uñas, presencia de grietas, fisuras, úlceras y / o lesiones necróticas, existencia de onicomicosis, etc..

Se evaluará la actitud, la postura y la marcha del paciente. Se apreciará la altura de los arcos longitudinales y la proyección del maléolo tibial y de la cara interna de la articulación de Chopart, cuya caída nos indicará la presencia de pie plano. Cuando hay un incremento en la altura del arco longitudinal interno se trata de pie cavo, que origina el síndrome de hiperpresión acompañado de callosidades dolorosas. La movilidad se explorará en el cuello del pie y en las articulaciones subastragalina, medio tarsiana y metatarso-falángicas e interfalángicas.

• Tomar pulsos periféricos (pedio, tibial posterior, y poplíteo)

• Relleno Venoso • Relleno capilar en reposo y luego de una prueba de esfuerzo. 

• Tomar reflejos osteotendinosos

• Evaluar sensibilidad al dolor

• Evaluar la sensibilidad vibratoria con el biothensiomether. • Valorar la sensibilidad táctil con el monofilamento de Semmes Weinstein.

• Estudios electrofisiológicos.

• Medir la temperatura con escáner y la discriminación térmica, utilizando tubos llenos con agua fría.

• Tensión transcutánea de oxígeno: Cuantifica el grado de isquemia tisular.

• Buscar el signo del Abanico

• Se interroga a los pacientes sobre la presencia o ausencia y la potencial exacerbación de calambres musculares, parestesias, sensaciones anormales de frío o calor, dolor quemante, dolor punzante, e irritaciones por las sábanas y ropa de cama, en los miembros inferiores y los pies.

Para realizar esta pruebas se utilizan los siguiente elementos:

  • Monofilamento
  • Diapasón 185 Mhz.
  • Doppler Vascular Sonoro
  • SpO2 Oximetría de Pulso EEII
  • Rango índice de isquemia EEII
  • Multiparametros Signos Vitales
  • Glicemia